LA TOMA DE LA TORRE PRINCIPAL
Cuanto más me agreden,
más flexible se vuelve mi perspectiva.
Todo se amolda en su justo lugar,
ya me importa poco el enfoque del tiempo y espacio,
sólo existe para mí mi propio tiempo
y un lugar, en el que pocos se adentran.
Miedo, terror, no lo sé.
Un muchacho me puso el mote de araña,
era un adolescente sagaz, pero adolescente;
no sabe cuánto tiene que aprender sobre él
y también sobre su vocabulario.
Por un lado tiene razón,
tengo cierto contacto con ellas,
tienen de seis a ocho patas
y yo un sexto sentido para comunicarme
con la naturaleza de una forma familiar;
de verdad, me traen menos problemas
en comparación con la mayoría de humanos.
0 comentarios