EL TRONO DE LAS ARDILLAS
Pronto, muy pronto...
El otoño se acerca,
la familia se recoge
y el alimento almacena.
Velocidad fugaz,
movimientos audaces,
piruetas oscilantes.
Las ardillas contemplan,
de feria en feria,
bolsillos llenos
de hambre podrida.
Naturaleza muerta,
catalizadora y prisionera
de un público dormido
bajo el influjo de una flauta,
la flauta que endulza
el sueño de los vivos,
el sueño de los muertos.
Los cementerios despiertan,
las almas vagan ...
Las luces y las sombras,
durante la noche copulan,
durante el día se abrazan.
La estrella de los vientos
se quemó junto al portal,
los cristales cayeron
y en ellos la sal.
La sangre polucionada,
vertida sobre el monte,
fertiliza las cloacas
de almas derrotadas.
La bestia se despierta
con atuendos de gata
y rescata historias
de fantasmas voladores.
Cuentos y leyendas
se crispan en el fuego,
mientras el tercer ojo
recrea un nuevo espacio,
libre de la antigua andanza.
Dientes afilados...
De Ardilla a Rasta
no hay un gran paso,
EQUILIBRIUM,
JUST A LA FUSTA...,
Inmersión.
M.B.N
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