POESÍA DECONSTRUCTIVA
Variedad incontrolada,
avatares de colores,
naturaleza muerta
bajo los pies del roble.
Manos al aire,
aire maloliente,
hiriente,
suelto del cabezal,
que pende del cuello
del escarabajo maldito.
Crueldad humana,
que se clava
en la membrana sensible.
Destellos de dolor,
que estallan en la noche,
desfigurando la realidad.
Abro mis manos
y dejo caer las piedras del destino.
Son los huesos desgastados
por la fricción afilada.
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