LABERINTO
Cuando creo conocerte te me pierdes entre los dedos de mis manos, eres escurridizo como el salmon contracorriente, pero tu serenidad me alivia en cierto modo.
Cuando creo conocerte te me pierdes entre los dedos de mis manos, eres escurridizo como el salmon contracorriente, pero tu serenidad me alivia en cierto modo.
0 comentarios